En México, la salud mental de niñas, niños y adolescentes se ha convertido en un tema de creciente preocupación para especialistas y autoridades. Lejos de los mitos que aseguran que “los niños no se deprimen” o que “solo es una fase”, la depresión infantil es un trastorno real que afecta a miles de menores en el país y que, de no atenderse oportunamente, puede tener consecuencias graves en su desarrollo.
Cifras que alertan
Aunque no siempre se diagnostica correctamente, los datos disponibles revelan una situación preocupante. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2022, el número de adolescentes con síntomas depresivos ha aumentado en los últimos años. Por ejemplo, la prevalencia de problemas para dormir, un indicador asociado a la depresión, pasó del 12.3% en 2021 al 15.6% en 2022 en la población de 10 a 19 años .
Más alarmante resulta el incremento de la ideación suicida. Entre 2020 y 2022, la proporción de adolescentes con pensamientos suicidas pasó del 5.1% al 7.6%. Las estadísticas también muestran una brecha de género significativa. Las niñas y adolescentes presentan una mayor incidencia: en 2022, el 10.2% de ellas reportaron haber pensado en suicidarse, en comparación con el 5.1% de los varones . Esta tendencia se confirma en los intentos de suicidio, donde las mujeres adolescentes (10.1%) triplican a los hombres (3%) . Entre 2018 y 2022, se registraron 3,478 muertes por suicidio en niñas, niños y adolescentes en el país, según datos del INEGI .
Investigadores de la Facultad de Psicología de la UNAM han señalado que dos de cada 10 niños y jóvenes en la Ciudad de México pueden presentar síntomas relacionados con la depresión, los cuales a menudo pasan desapercibidos por manifestarse de forma distinta a la de los adultos .
¿Por qué se produce la depresión infantil?
De acuerdo con la doctora Karla Suárez Rodríguez, académica de la Facultad de Psicología de la UNAM, la depresión en niños puede tener dos orígenes principales: una predisposición genética (que no determina, pero aumenta la probabilidad de desarrollarla) y factores ambientales como violencia en el hogar, comentarios agresivos, divorcio de los padres, pérdida de un ser querido o incluso de una mascota.
A estos factores se suman situaciones que afectan a miles de niños en México: el acoso escolar (del cual 3.3 millones de estudiantes adolescentes fueron víctimas en 2022), la violencia en el hogar (casi la mitad de los niños de 1 a 4 años reciben métodos de disciplina violenta) y la discriminación (27.3% de los adolescentes declararon haber sido discriminados).
Señales de alerta: no es “mal comportamiento”
Uno de los mayores desafíos es que la depresión en la infancia se manifiesta de manera distinta a la de los adultos. Mientras que en estos predomina la tristeza, en los niños suele manifestarse como irritabilidad, malhumor, frustración y reacciones explosivas . La especialista Verónica Alcalá-Herrera, de la UNAM, señala que “la depresión infantil se encuentra enmascarada. Sus señales suelen confundirse con otros desordenes de la conducta y el diagnóstico es complicado” .
Los padres y cuidadores deben estar atentos a las siguientes señales:
Cambios emocionales, tristeza persistente, llanto excesivo, irritabilidad o enojo frecuente.
Aislamiento social: el niño se aleja de amigos y familiares, no quiere interactuar.
Pérdida de interés (anhedonia): ya no disfruta actividades que antes le gustaban.
Cambios físicos: alteraciones en el sueño (duerme mucho más o mucho menos), problemas con la alimentación (come en exceso o pierde el apetito), cansancio constante.
Bajo rendimiento escolar y dificultad para concentrarse.
Quejas físicas sin causa aparente: dolores de cabeza o estómago.
Expresiones de inutilidado baja autoestima (“no sirvo para nada”).
En casos graves, pensamientos sobre la muerte o el suicidio.
La especialista de la UNAM advierte que estos síntomas suelen confundirse con ansiedad, problemas de conducta o déficit de atención, cuando en realidad pueden ser manifestaciones de un trastorno depresivo.
Mitos que obstaculizan la ayuda
Existen creencias erróneas que impiden que los niños reciban atención oportuna. Es falso que los niños no puedan tener depresión (puede presentarse incluso en preescolares), que sea solo una fase que desaparecerá con la edad o que tener depresión sea señal de debilidad. La depresión es una enfermedad grave que, si se ignora, no desaparece y puede empeorar con el tiempo, afectando la vida adulta.
Las consecuencias de no atenderla pueden ser graves: abandono escolar, consumo de sustancias, dificultades en las relaciones de pareja y en la vida laboral, e incluso conductas delictivas.
La importancia del diagnóstico y tratamiento oportunos
Ante cualquier señal de alerta, es fundamental acudir con un profesional de la salud mental. Solo un especialista puede realizar un diagnóstico certero, ya que padres y familiares, aunque importantes para detectar síntomas, no pueden atribuirse esa capacidad.
El tratamiento puede incluir **terapia psicológica** (cognitivo-conductual, interpersonal o familiar) y, en casos de depresión mayor, **medicación** supervisada por un psiquiatra. Afortunadamente, la mayoría de los niños y jóvenes que reciben tratamiento superan la depresión y logran llevar una vida adulta normal.
Un llamado a la acción
La prevención es clave. Fortalecer la autoestima infantil, fomentar el diálogo, validar sus emociones y brindar tiempo de calidad son herramientas fundamentales. México cuenta con un marco legal que reconoce el derecho de niñas, niños y adolescentes a la salud mental, pero es necesario traducir ese derecho en acciones concretas y servicios accesibles.
La depresión infantil no es un problema que deba tomarse a la ligera. Con información, atención temprana y acompañamiento adecuado, podemos cambiar la historia de miles de niños en México y permitirles un desarrollo pleno y saludable.
Bibliografía
1. Fundación UNAM. (20 de enero de 2017). *Dos de cada 10 niños presentan síntomas de depresión: UNAM*. https://www.fundacionunam.org.mx/unam-al-dia/dos-de-cada-10-ninos-presentan-sintomas-de-depresion-unam/
2. Instituto Nacional de Salud Pública. (s.f.). *Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut)*. https://ensanut.insp.mx/
3. Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA). (27 de mayo de 2024). *Estadísticas aportan información para tratar la salud mental de niñas, niños y adolescentes*. gob.mx. https://www.gob.mx/sipinna/articulos/estadisticas-aportan-informacion-para-tratar-la-salud-mental-de-ninas-ninos-y-adolescentes